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De la fragmentación a la resiliencia: construyendo hojas de ruta para una cadena de valor de cacao más sostenible

En un evento organizado entre CAF y Acumen, actores del sector cacaotero se reunieron para tender puentes, cerrar brechas y trazar un camino compartido hacia el futuro.

By: Coco Lim
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Acumen, CAF, and entrepreneurs visit Asoseynekun, a supplier of Cacao Hunters
Eng: Acumen, CAF, and entrepreneurs visit Asoseynekun, a supplier of Cacao Hunters Spa: Acumen, CAF y emprendedores visitan Asoseynekun, proveedor de Cacao Hunters.

La cadena de suministro del cacao actual no es sostenible. Los pequeños productores de cacao reciben apenas alrededor del ocho por ciento (8%) del valor de una barra de chocolate promedio, pero asumen el mayor riesgo. Cuando las personas productoras de cacao no pueden adaptar sus fincas ni absorber financieramente un choque climático, sus cultivos fracasan y pierden una fuente clave de ingresos. Y cuando sus cosechas fallan, esos impactos se sienten a lo largo de toda la cadena de valor. Esto se ha evidenciado en una industria crónicamente desabastecida, con amenazas crecientes a la biodiversidad y precios de mercado volátiles que se traducen en mayores costos para comerciantes y consumidores de cacao.

Para trazar un camino más sostenible hacia adelante, CAF –Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y Acumen convocaron a personas líderes del sector cacaotero en un intercambio de dos partes en Colombia. La semana comenzó con una visita de campo a Asoseynekun, una organización indígena en Pueblo Bello que cultiva y comercializa cacao con compradores responsables como Cacao Hunters, una de las empresas del portafolio de Acumen. A través de un intercambio horizontal de conocimientos, quienes participaron de la visita compartieron sus experiencias y contrastaron prácticas de producción, prácticas poscosecha y modelos organizativos.

Posteriormente, las discusiones se trasladaron a Bogotá, donde personas emprendedoras, inversionistas, corporaciones y organizaciones del sector se reunieron en un encuentro a puerta cerrada para alinearse en torno a desafíos compartidos y co-crear caminos hacia una cadena de suministro de cacao más resiliente. El encuentro reunió a empresas sociales de América Latina y África Occidental, junto con representantes de organizaciones internacionales sin ánimo de lucro como Solidaridad y corporaciones multinacionales como Mars.

No existe una fórmula única ni un plan de tres pasos para lograr la sostenibilidad. Cada participante aportó su propia perspectiva y prioridades: ingresos dignos, productividad, estabilidad de precios, biodiversidad. Sin embargo, coincidieron en que una fuente de sustento digna y estable para los productores de cacao es un componente crítico para alcanzar una cadena de suministro más sostenible, y que se necesitan hojas de ruta compartidas para alinear al sector. A continuación, un vistazo a los principales temas que surgieron y a las hojas de ruta diseñadas durante el evento.

Objetivos compartidos y barreras estructurales

Iniciamos la discusión principal pidiendo a las y los participantes que imaginaran qué querían que lograra el sector cacaotero para 2040. Luego profundizamos en lo que sería necesario para alcanzar esos resultados. Al preguntarles cuáles consideraban los mayores desafíos y barreras de la industria, y al impulsarlos a diseñar una hoja de ruta hacia un sector más sostenible, logramos visibilizar conflictos clave, identificar resultados en los que había consenso y reconocer dónde se necesitaba mayor diálogo.

Emergieron cuatro temas principales:

  1. ¿Priorizar la productividad o la sostenibilidad? Existe una amplia variedad de problemas interrelacionados y, en algunos casos, contradictorios. Por ejemplo, algunas personas señalaron que se incentiva a las personas productoras a mejorar la productividad de sus fincas de cacao. Sin embargo, esto en ocasiones puede entrar en tensión con la sostenibilidad. Si las fincas se diseñan para producir al máximo, puede hacerse a costa de la deforestación o de la poca diversificación de cultivos.
  2. El cacao es un negocio que depende del capital de trabajo. Para que las empresas puedan absorber los choques y fluctuaciones del mercado global del cacao, y para garantizar que los productores reciban un precio justo y estable, se requiere capital de trabajo suficiente y asequible. No obstante, las empresas sociales enfrentan dificultades para acceder a este tipo de financiamiento, ya que muchos acreedores consideran al sector y a los productores como “demasiado riesgosos” desde su perspectiva.
  3. Los modelos tradicionales de negocio y financiamiento no funcionan. La pérdida de fuentes de financiamiento como USAID ha significado que las personas productoras de cacao y las empresas sociales no puedan depender de los mecanismos tradicionales de financiamiento.
  4. Las soluciones sostenibles requieren del esfuerzo colectivo. Las iniciativas del sector privado necesitan el apoyo y la alineación del sector público. Incluso dentro del sector privado, las empresas sociales pueden compartir enfoques innovadores con las corporaciones, y deben mantener un diálogo constante con las personas productoras para asegurar que están respondiendo a sus necesidades.

Una hoja de ruta para una cadena de suministro más resiliente y sostenible

A partir de estos aprendizajes, desafíos y oportunidades, quienes participaron del evento avanzaron hacia la co-creación de hojas de ruta para fortalecer las cadenas de valor del cacao. Se dividieron en tres grupos pequeños para idear planes de acción y estrategias, y definieron los siguientes tres resultados con sus respectivos enfoques propuestos:

Resultado 1: Garantizar que al menos 10.000 productores en 3 o 4 países productores de cacao puedan mejorar su productividad a un precio justo, estable y remunerativo.

Enfoque 1: Aunque las personas productoras de cacao enfrentan dificultades para acceder a capital e inversión, las intervenciones a través de empresas sociales pueden ayudarles a adoptar prácticas adaptativas que mejoren la productividad de sus fincas. A su vez, estas empresas necesitarán asistencia técnica y capital de trabajo de corto plazo para ofrecer capacitación y acceso confiable a mercados. Esto podría implicar alianzas con proveedores actuales de capital de trabajo para entender qué se necesita para hacer los préstamos más asequibles y accesibles, o la creación de nuevos mecanismos financieros que les permita enfrentar los choques y la volatilidad del sector.

Resultado 2: “Premiumización” del chocolate y consumidores informados dispuestos a pagar precios premium.

Enfoque 2: Incrementar la disposición de quienes consumen a pagar por chocolate trazable, de alta calidad y libre de deforestación podría impulsar la “premiumización”, canalizando mayores ingresos hacia las personas productoras. La educación del consumidor podría darse a través de campañas de marketing masivo o alianzas con corporaciones.

Resultado 3: Hacer que la producción de cacao sea atractiva y rentable a largo plazo para la próxima generación.

Enfoque 3: Las personas que participaron del evento coincidieron en que desean ver un futuro para el cacao no solo en 15 años, sino en 30 años y más allá. Para lograrlo, los actores del sector deben sentar las bases desde ahora para las futuras generaciones. Se propuso un programa educativo que ofrezca “rutas de aprendizaje” para jóvenes en la agricultura, donde puedan aprender sobre la mejora de la productividad, procesamiento con valor agregado, diversificación de fincas, tecnología y gestión financiera agrícola. A través de un programa enfocado en profesionalizar el sector y educar a las nuevas generaciones, las y los jóvenes podrían visualizar un futuro en el cacao.

Priorizando el impacto a lo largo de la cadena de valor

Existen innumerables resultados que el sector debe alcanzar, entre ellos mejores ingresos para las personas productoras de cacao, reducción de la deforestación, mayor biodiversidad y fuentes de ingreso más diversificadas. Sin embargo, para avanzar en cualquiera de estos objetivos, los actores del sector, desde emprendedores hasta financiadores, inversionistas y corporaciones, deberán atravesar esa complejidad, identificar dónde pueden generar mayor impacto y priorizar los resultados más relevantes.

Como banco de desarrollo, CAF continuará promoviendo el diálogo multiactor, ayudando a catalizar capital y alianzas, y apoyando el intercambio de conocimientos para avanzar hacia cadenas de valor más resilientes e inclusivas en beneficio de sus 24 países miembros de América Latina y el Caribe. Acumen continuará apoyando e invirtiendo en empresas sociales innovadoras, ofreciendo capital paciente, aprendizajes y redes que permitan escalar soluciones basadas en el mercado.

En conjunto, CAF y Acumen comparten un compromiso de largo plazo para fortalecer las condiciones habilitantes de la resiliencia de las cadenas de suministro en la región en los próximos años. Te invitamos a acompañarnos en este esfuerzo.