Cuando la miel construye paz: el poder transformador de la asociatividad
Cómo una comunidad en Montes de María, una zona altamente afectada por el conflicto en Colombia, ha logrado salir adelante a través de la asociatividad.
- Blog
- Agricultura
- Latinoamerica
Colombia todavía carga con el peso de décadas de un conflicto armado interno, una historia que ha golpeado con especial dureza a las comunidades rurales. Según el Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) del Centro Nacional de Memoria Histórica en Colombia (CNMH), el conflicto ha dejado más de nueve millones de víctimas, pero más allá de las cifras, sus consecuencias se sienten en la ruptura del tejido social: la desconfianza entre vecinos y vecinas, el miedo constante, la pérdida de la tierra y de los lazos comunitarios. Sin embargo, en medio de ese panorama, también han surgido historias de resiliencia que muestran el poder transformador del trabajo colectivo.
En los Montes de María, una región del Caribe colombiano que fue epicentro de la violencia en los años 90 y 2000, las familias campesinas descubrieron en la asociatividad una herramienta para rehacer sus vidas. Lo que comenzó como un esfuerzo por generar ingresos se convirtió en un camino para recuperar la confianza, sanar heridas invisibles y reconstruir la comunidad.
Hoy, alrededor de la producción de miel, una comunidad de familias apicultoras demuestra que el desarrollo y la reconciliación se tejen desde los territorios a través de la colaboración y el compromiso de no repetir la historia. Conversamos con Karina Pérez y José Ibañez beneficiarios de AgroRoma, una de las empresas que apoya Acumen en Latinoamérica, quienes nos contaron cómo el trabajo colectivo en torno a la miel ha sido clave para recuperar el orgullo por el territorio y fortalecer los vínculos comunitarios.
Estas son las voces de un territorio que conoció de cerca el conflicto armado y que hoy se transforma, día a día, a través de la organización comunitaria.
¿Cómo describirías a Montes de María para alguien que nunca ha estado?
Karina Pérez: Describiría a Montes de María a través de su diversidad. Le mostraría la diversidad que hay en nuestro territorio: abejas, bosque seco tropical, toda la diversidad de alimentos, la diversidad de aves, de flora, y de personas amables. Diversidad, cultura, que nos conozcan.
José Ibañez: Montes de María es una subregión de Colombia que tiene mucho que darle al mundo. Se producen una diversidad de factores ambientales, técnicos y culturales que es necesario que la gente los conozca.
¿Qué te motivó a seguir trabajando por tu territorio a pesar de las dificultades?
KP: Me motiva el seguir trabajando, por todo lo que ha pasado en nuestro territorio, el conflicto, y porque nos llama más la atención la diversidad, las ganas de la gente de seguir trabajando, fomentar la participación de la mujer y del hombre, y ver que nuestro territorio está siguiendo adelante y dejando atrás lo que es el conflicto para buscar salir adelante. No conocernos como víctimas, sino como trabajadores en nuestro territorio.
JI: Lo que me motiva, a pesar de tantas dificultades, es que desde cualquier posición en la que nosotros estemos somos un aporte importante y trascendental en el cambio de la historia de Colombia. Porque si no somos capaces de aportar lo que conocemos y sabemos para la superación de la situación que vivimos, siempre estaremos reviviendo la historia.
¿Cuál crees que es la relación entre el desarrollo económico y la construcción de paz?
KP: La relación entre el desarrollo económico y la construcción de paz es la confianza que tenemos en nuestro territorio. Como nosotros trabajamos en nodos, eso nos ayuda a conocernos más, saber de dónde vienes y cómo estás, integrarnos más en la asociación y en el territorio.
JI: El desarrollo económico y la construcción de paz es una relación íntegra y fluida, porque los resultados de uno se dan por la construcción del otro. Si uno no construye relación y confianza en el territorio, muy difícilmente puede hacer paz; siempre habrá un obstáculo de por medio entre quienes deben socializar los temas de fondo para el cambio de las comunidades.
¿Qué papel juegan las mujeres, los jóvenes o los líderes comunitarios en AgroRoma?
KP: El papel que juegan las mujeres en AgroRoma es la participación, no solo en liderazgo sino también en comercialización. AgroRoma nos da la confianza de poder salir, y que brindemos y demos la oportunidad de que conozcan nuestro producto. Eso nos lleva a tener la confianza de dejar nuestras casas, y la organización nos ha llevado a esa confianza que tenemos. La participación de dar a conocer nuestro producto, también nos da la libertad de ser líderes, que no solamente sean los hombres quienes muestran lo que es AgroRoma, sino que las mujeres también podamos dar a conocer nuestro territorio.
JI: El rol de las mujeres y los jóvenes es súper importante porque la idea es que el relevo generacional esté sosteniendo los procesos, y solo al transferir lo que hacemos a las nuevas generaciones es la forma de mantener vivo el proceso.
“La asociatividad para mí es mucho, pues el trabajo colectivo genera inclusión y participación, y contextualiza en el tiempo las labores que hacemos.”
José Ibañez, Apicultor AgroRoma
¿Qué aprendizajes han tenido al trabajar de manera asociativa en un territorio con historia de conflicto?
KP: Los aprendizajes que he tenido es que me han dado la oportunidad de conocer diferentes personas, el corazón de las personas, cómo nos cuentan las historias, y saber cómo han logrado tener lo que tienen.
JI: Los aprendizajes que hemos tenido de vivir de manera asociativa son súper importantes, porque son la forma de recuperar el tejido social que en un momento estuvo roto. La única forma de generar confianza y trabajar hacia el futuro es mirando todos los aspectos de convivencia de ayer, hoy y mañana.
¿Qué legado quieres dejar a las futuras generaciones?
KP: El legado que quisiera dejar a mis hijos es que conozcan y amen el campo, que lo quieran, que siempre sean esas personas que defiendan el campo, que defiendan la asociación y den a conocer lo que es AgroRoma.
JI: Lo más trascendental de dejar un legado para las nuevas generaciones es el fundamento primario de todo ser que apoya a las comunidades. Porque si tú no dejas un legado, muere la historia, mueren los procesos, muere el sentimiento, muere la sensibilidad, el apoyo, la convivencia… todos esos actos desaparecerían si no tenemos algo para dejar como legado. Y ese legado es el que fundamenta la oportunidad de vivir o seguir viviendo espacios sanos y productivos, como los que hemos hecho hoy nosotros y que seguirán haciendo las nuevas generaciones.
Asociaciones que cambian vidas
La historia de AgroRoma es una muestra poderosa de lo que ocurre cuando las comunidades deciden organizarse. La miel que producen es mucho más que un producto: es el resultado de la confianza recuperada, del trabajo colectivo y de la convicción de que un futuro distinto es posible, incluso cuando el pasado puede retar la esperanza de una comunidad.
Este proceso también ha implicado fortalecer las capacidades de la asociación. Sus integrantes recibieron formación en conceptos básicos de género y estrategias de inclusión para diferentes grupos poblacionales que forman parte de AgroRoma, y posteriormente, adaptaron y compartieron estos aprendizajes con las personas asociadas, teniendo en cuenta sus necesidades y realidades. Esta transferencia de conocimiento ha sido clave para consolidar una organización más inclusiva, fortalecer sus vínculos y acompañar su crecimiento.
Apostar por estos procesos es invertir en la resiliencia de un país entero. Significa reconocer que el cambio profundo se gesta desde los territorios, desde el corazón de las comunidades que un día vivieron el conflicto y hoy eligen la unión para seguir adelante.
En Acumen apoyamos a estas comunidades que, familia a familia, están demostrando que la asociatividad es una de las herramientas más poderosas para reconstruir el tejido social y construir un mañana con dignidad.
More from our Knowledge Hub
When honey helps rebuild peace: The transformative power of collective action
How a community in Montes de María, a region deeply affected by Colombia’s armed conflict, has found a path forward through collective action.