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INVIRTIENDO EN UNA REVOLUCIÓN ÉTICA

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El día 16 Agosto se llevó a cabo el Cuarto Congreso Empresarial Colombiano y 75 Asamblea Nacional de la Asociación Nacional de Industriales (“ANDI”). El evento contó con más de 1700 asistentes y tuvo una agenda que incluía temas como la economía nacional e internacional, la cuarta revolución industrial, la economía circular, el diálogo social, el empleo y el aporte social de las empresas; entre otros.

Como parte de la sesión: El Impacto de la Inversión Social desde el Modelo de Negocio, presentado por Ricardo Ávila, Director del Diario Portafolio, se desarrolló la charla “Invirtiendo en una Revolución Etica” por parte de Jacqueline Novogratz, fundadora y CEO de Acumen.

En su charla, Jacqueline resaltó la importancia de generar un cambio en la forma en la que se hacen los negocios, con la idea de ir más allá de centrarse solamente en generar riqueza a los accionistas de las empresas, generando también un impacto social posItivo en las comunidades. Su propuesta es ver los negocios como una fuerza para sanar, reconstruir la confianza y el tejido social.

Para lograr esto, se requiere de un tipo particular de emprendedores. Se requiere liderazgo moral. Personas que cuenten con la resiliencia y la determinación para generar un cambio y que con sus empresas trabajen por empoderar las comunidades. Ejemplos son Carlos Velasco CEO de Cacao de Colombia y Diego Benitez CEO de Siembraviva, empresas que han sido construidas con una mentalidad diferente en la que se unen la rentabilidad con el impacto social, y que poco a poco han ido aliándose con diferentes tipos de organizaciones para crear un ecosistema que les ha permitido continuar escalando su trabajo.

“La verdadera revolución no es técnica o de capital, es ética”

Para Jacqueline, en un mundo tan fracturado y dividido necesitamos ejemplos de líderes y modelos a seguir con raíces locales pero globalmente interconectados. Líderes  que sean un puente para cerrar brechas, y que sean capaces de hacer lo que es correcto, y no lo que es fácil.

Líderes como Carlos y Diego que a través de sus negocios han generado nuevas oportunidades para abordar los retos de la desigualdad en diferentes municipios del país, muchos de ellos afectados por el conflicto y que ahora pueden ser ejemplo de lo que es posible cuando se trabaja de la mano con las comunidades. El resultado termina siendo la contribución a la construcción de la paz. Para Jacqueline la definición de paz, no es – y no puede ser –  solamente la ausencia de violencia. La paz debe ser la posibilidad de escoger las oportunidades y la libertad.

En un país como Colombia, donde las personas confían más en el sector privado que en el sector público, ejemplos como los de Siembraviva y Cacao de Colombia son necesarios para mostrar que si es posible obtener rentabilidad y generar impacto social. Mostar estos casos a directivos y gerentes que hacen parte de uno de los gremios más grandes y antiguos es de gran importancia, ya que Acumen cree que es  así como se crea  crecimiento económico sostenible para el país.

Estamos en un momento histórico en donde el cambio de mentalidad se hace imprescindible. Las nuevas generaciones de emprendedores están buscando llegar más allá y crear un impacto sostenible y duradero, en donde los negocios tienen un rol fundamental. “Nuestra experiencia al trabajar con estas compañías y estos emprendedores nos da la esperanza, y si ellos pueden lograrlo nosotros debemos acompañarlos.” Es la frase de cierre de la charla de Jacqueline, para los empresarios colombianos.